El amor forma parte de la vida,
necesitamos amar y sentirnos amados,
para podernos sentir bien como personas.
Todos hemos sentido en algún momento de nuestras vidas,
la inmensa felicidad de amar y sentirnos correspondidos
y hemos cantado de alegría,
suspiramos y sentimos cosquillitas en la barriga,
el corazón agitado
y una sudoración al sentirlo cerca.
Todos hemos sentido el amor.
Pero muchas veces sucede
que amamos sin ser correspondidos,
es una tristeza grande,
un dolor profundo,
una herida en el alma,
un sentimiento de abandono, de soledad.
El corazón no acepta y lucha por ser correspondido.
Nos negamos a la idea de abandonar,
nos negamos a no amar.
15-05-2006.
C.E.C.
viernes, 5 de enero de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario